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Menos nacimientos: la tasa de fecundidad, en el punto más bajo de la historia de Córdoba y del país

08/04/2022

La reducción lleva varios años acumulados y se da en todas las edades. También es evidente la menor cantidad de embarazos adolescentes. Ventajas y desafíos en materia de población.

La tasa de fecundidad (el número de hijos por mujer) viene en descenso desde 2015 en Córdoba, como en toda Argentina. A nivel nacional, se situó en 1,55, el valor más bajo de la historia en el país y cercano a la media de los países más desarrollados.

Un dato alentador es que el descenso de la fecundidad entre adolescentes (menores de 20 años) es aun mayor que en el promedio general: un 55 por ciento menos en seis años (de 2014 a 2020) en el promedio nacional.

Los números, a la vez, plantean otros interrogantes y desafíos respecto del escenario de mayor envejecimiento de la población que implicará hacia el futuro. La ecuación es entendible: hay cada vez menos nacimientos, mientras la edad promedio de los fallecidos va en ascenso (salvo, puntualmente y como excepción, en los dos años de pandemia).

EN DESCENSO

Los datos surgen del informe de Estadísticas Vitales de 2020 del Ministerio de Salud de la Nación. Analía Rearte, directora nacional de Epidemiología, explicó que los últimos números validados y corroborados sobre nacimientos y muertes desagregados por provincias corresponden al año 2020, y explicó las causas de este delay en la información.

“Las Estadísticas Vitales se construyen sobre la base de los certificados que las provincias envían. La Nación recaba la información, las analiza y publica. Las jurisdicciones tienen tiempo hasta junio del año siguiente para enviar los datos. Por la pandemia, ese proceso se demoró algo más”.

Para Córdoba, las estadísticas de la Nación marcan que en 2020 se registraron 44.348 nacimientos. La cifra representa un descenso del 13 por ciento con relación a 2019, cuando se reportaron 50.929. El promedio nacional registra una baja mayor (del 14,7 por ciento), al pasar de 625.441 a 533.299 de un año a otro.

Los datos no están influidos por la situación de pandemia: casi todos los nacimientos de 2020 fueron gestados en 2019. Las cifras de 2021, aún no difundidas, si serán un reflejo del clima pandémico.

La tasa de natalidad (que se calcula cada mil habitantes) se ubicó en el 11,8. El mismo número se da tanto en Córdoba como en el país. Es otro modo de cálculo respecto de la tasa de fecundidad, pero que constata el mismo fenómeno.

Nuestra provincia generalmente se mantuvo levemente por debajo del promedio nacional. En 2014, por ejemplo, se ubicaba 1,4 puntos porcentuales más bajo en la tasa de natalidad. Esa diferencia se fue achicando conforme pasaban los años, hasta llegar a equipararse, en 2020, con el promedio nacional. El norte sigue reportando las mayores tasas de natalidad: Misiones (16,8), Chaco (15,3), Formosa (15,2) y Santiago del Estero (14). Y la ciudad de Buenos Aires (Caba), la menor.

Rafael Rofman, director del Programa de Protección Social en la ONG nacional Cipecc, destacó como dato alentador que entre las mujeres jóvenes, incluso con baja educación, la reducción alcanzó el 66 por ciento entre 2014 y 2020. “Implica que más mujeres ejercen sus derechos y deciden; los embarazos adolescentes son no intencionales y las tareas de cuidado que estas madres sumen las llevan, en muchos casos, a abandonar o a bajar la calidad de su educación y de sus carreras laborales”.

Al mismo tiempo, advierte que esto “representa sólo una oportunidad, porque sin educación de calidad y sin demanda laboral, no se convertirá en realidad”.

VISTO DESDE CÓRDOBA

El demógrafo Enrique Peláez, investigador del Conicet y docente en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), con especialización en población, marca que “desde el 2000 hasta el 2015, Argentina tenía tasas de fecundidad por arriba de Uruguay y de Chile, los países sudamericanos con menor número. Pero desde 2015, en Argentina empezó a bajar y ahora es similar a esos dos países e, incluso, al de muchos de Europa”.

Peláez destaca que “un dato no menor es que la fecundidad adolescente era alta en Argentina y en Córdoba, pero que desde 2017 los planes de prevención implementados, más un cambio cultural observable, hicieron que fuera bajando incluso en los sectores sociales más postergados. Eso es una buena noticia, porque algunas consecuencias del embarazo adolescente, como la deserción escolar y el empleo informal, favorecen la reproducción de la pobreza”.

El demógrafo cordobés opina que la baja general acumulada en la tasa de hijos por mujer se relaciona, primero, “con un cambio cultural”, y explica: “Antes había un mandato social para la mujer que la presionaba hacia ser madre. Hoy, priman también otros valores, y las mujeres también visualizan otros proyectos individuales. Y eso está ocurriendo ya en todos los niveles sociales y educativos”.

Agrega, además, la influencia de más y mejores métodos anticonceptivos, que además resultan más accesibles, y los planes oficiales para prevenir los embarazos adolescentes, que llevan varios años y continuidad a pesar de los cambios de gobiernos.

DESAFÍOS DE UNA POBLACIÓN ENVEJECIDA

La tendencia al envejecimiento de la población, que ya se observa en muchos países, es un punto de debate. La baja de la tasa de fecundidad la acentúa.

Para Peláez, “aunque muchos supongan que es una mala noticia, no lo es”. Y plantea: “La humanidad siempre se propuso bajar la mortalidad, y lo está logrando. Decir que es mala noticia que haya más gente mayor viva puede parecer a señalar que deberían fallecer más, o antes”. Y remata: “Lo que plantea el envejecimiento de la población, como ocurre en muchos países ya, es el desafío de abordar cómo nos organizarnos, como país y como sociedad”.

En ese punto, aparece claramente un tema clave: la sustentabilidad de los sistemas de jubilaciones.

“Son discusiones para dar, las que tienen todos los países con estos procesos, y que a Argentina le cuesta tanto pensar en el mediano y largo plazo”. Peláez acotó, además, que “no es sólo cuestión de edades, porque, por caso, si se bajara la alta informalidad del empleo en Argentina, también el sistema previsional sería más sustentable”.

PREGUNTAS SOBRE 2021

En 2020 y en 2021 pasaron cosas. Una, sobre todo: la pandemia. Rafael Rofman, en un resumen en su red social, apuntó que habrá que esperar los datos de 2021 (aún no validados) para observar ese efecto en la tasa de fecundidad, aunque opinó que “probablemente se acentúe aún más la tendencia” hacia la baja.

Desde Córdoba, Peláez coincide: “No hay datos cerrados aún de 2021, pero mi impresión es que habría bajado aún un poco más, por la continuidad de ese proceso y porque ante escenarios de incertidumbre, en general, suelen postergarse decisiones de tener hijos”.

La actual tasa de nacimientos en Argentina es similar a la de Chile y de Uruguay. Hasta 2015, era superior a los dos países sudamericanos con menor coeficiente. (Archivo)
La actual tasa de nacimientos en Argentina es similar a la de Chile y de Uruguay. Hasta 2015, era superior a los dos países sudamericanos con menor coeficiente. (Archivo)

UN DATO ANTICIPATORIO

Hay un dato que ya parece anticiparlo. Según la Secretaría de Registros Públicos de la Provincia, en 2021 se reportó 5,6 por ciento menos de nacimientos en Córdoba en comparación con el año anterior.

La dependencia informa mensualmente –a pedido de La Voz– el total de alumbramientos y de muertes reportados. Si bien la tendencia a la baja se mantuvo, el descenso se desaceleró, en comparación con años anteriores.

Pero resta conocer el dato de las demás provincias para calcular el promedio nacional, así como el procesamiento y el cruce que realiza el Ministerio de Salud de la Nación y que después refleja en las Estadísticas Vitales.

AQUELLA CUARENTENA

Otra perspectiva aporta Alejandra Domínguez, magíster en Ciencias Sociales y secretaria de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC, e indica que al menos durante los tres meses del aislamiento estricto (en 2020) hubo dificultades en el acceso a los métodos anticonceptivos. Estas trabas se debieron, en parte, a las restricciones en la movilidad y a que muchos de los recursos sanitarios (humanos y de infraestructura) se volcaron de lleno a atender el Covid-19, en detrimento de otras patologías y también de la prevención de embarazos.

Eso reveló un estudio cualitativo realizado por el Consejo Social de la Facultad de Ciencias Sociales, enfocado, sobre todo, en los primeros meses de la cuarentena más estricta. Domínguez indicó que esta realidad pudo haber influido en un aumento en los nacimientos, al menos parcial y para ese período, pero admite que “es apresurado para afirmarlo” y que harían falta más estudios.

MENOS POBLACIÓN QUE LA PROYECTADA

Por el cambio de tendencia hacia la baja en los nacimientos que se observa desde 2015, las proyecciones sobre la evolución de la población también se van ajustando.

Por caso, para Córdoba, las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) preveían que la provincia llegaría a 2022 con unos 3,8 millones de habitantes, en virtud del nivel de crecimiento poblacional de las décadas anteriores. Pero según anticipan los demógrafos ahora, por la menor natalidad en los últimos años y la mayor mortalidad en pandemia (al menos en 2020 y en 2021) ese número ahora se situaría en torno de los 3,7 millones.

El censo del 18 de mayo próximo arrimará certezas en ese punto.

 

Fuente: La Voz

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