Con la primera inundación grande registrada más de 50 años atrás en Miramar de Ansenuza, muchas familias tuvieron que abandonar sus casas perdiendo gran parte de sus pertenencias. Pero los recuerdos para para muchas personas sigue intacto. Este es el caso de Eduardo Ruoredda (60), hombre de San Francisco que meses atrás pudo encontrar las ruinas de la casa de sus abuelos a la orilla de «la mar» y vivió un momento muy emotivo.

El video lo compartió su familia a El Periódico, causalmente en el marco de este 26 de julio Día del Abuelo. 

Ruinas Miramar

En abril de este año Eduardo vivió un momento muy especial: «Hoy es un día muy importante para mí, porque después de más de 50 años vengo a sentarme en las ruinas de la casa de mis abuelos Duarte de Miramar«, comenta en el video.

«Es algo increíble, pensar que yo aquí estuvo durmiendo, pasando los mejores días de mi vida con mis abuelos. Desde que me acuerdo con cinco o seis años sabía estar con mi tío Omar durmiendo en la galería», recordó.

Luego del avance del agua los abuelos de Eduardo debieron abandonar la casa, en un principio deambulando por los domicilios de sus hijos y otras direcciones, pero desde allí nunca más pudieron tener un lugar fijo y con tanto sentido de pertenencia como ese hogar que el agua se llevó.

La esposa de Eduardo posa en las ruinas y detrás se puede observar el histórico Hotel Viena.

Como se ve en la foto la casa estaba ubicada muy cerca del Hotel Viena y en pleno Parque Nacional Ansenuza.

Fuente: El Periódico