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Los dos argentinos que participaron en el programa Apolo

20/07/2019

Los tanques de combustible del cohete y la computadora de la nave fueron diseñados por compatriotas. Este sábado se cumplen 50 años del primera alunizaje.

Este sábado se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la luna. Si bien se trata de una proeza que lleva la bandera de los Estados Unidos, lo cierto es que entre las 400 mil personas que participaron del programa Apolo hubo varios extranjeros muy destacados.

Quizá el más famoso haya sido el ingeniero alemán Wernher von Braun. Bajo el régimen nazi, fue el responsable de desarrollar los misiles V2. Fue reclutado por EE.UU. tras finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Von Braun desarrolló el inigualable cohete Saturno V, responsable de llevar las naves Apolo hasta la Luna. El lanzador tenía 110 metros de alto y pesaba casi tres mil toneladas.

Pero dos argentinos tuvieron papeles destacados en el programa Apolo que colocó 12 hombres en la Luna entre 1969 y 1972.

Tanques de combustible

Uno de ellos es César Sciammarella, ingeniero que participó en el diseño del tanque de combustible líquido.

Sciammarella egresó de la Universidad de Buenos Aires en 1950 y fue director del Laboratorio de Pruebas de Materiales de la Comisión de Energía Atómica.

Sciammarella. César Sciammarella participó en el diseño de los tanques de combustible del programa Apolo. (YouTube)

Sciammarella. César Sciammarella participó en el diseño de los tanques de combustible del programa Apolo. 

Durante el programa Apolo era profesor del Departamento de Ciencia Mecánicas de la Universidad de Florida, en Gainesville.

Su laboratorio se contactó con el grupo que estaba a cargo de la parte estructural del cohete Saturno V: acordó presentar una propuesta para el análisis estructural del tanque de combustible líquido de la tercera etapa del cohete.

La propuesta fue aceptada. «El objetivo fue reducir las dimensiones del tanque lo máximo posible para reducir el peso total a un mínimo crítico para poder llegar a la Luna evitando fallas que harían fracasar el proyecto», resalta en un entrevista a la agencia Télam.

«Un desafío a lo que parece imposible, pero es posible si hay una inspiración y una visión; una lección de lo que puede hacer una sociedad», asegura Sciammarella.

La computadora

El otro argentino que participó del programa Apolo fue Ramón Alonso.

ALONSO. Ramón Alonso diseño la arquitectura de la computadora de la nave Apolo. (MIT)

Ramón Alonso diseño la arquitectura de la computadora de la nave Apolo. (MIT)

Diseñó la computadora de la nave que viajó hasta la Luna y también la que permitió el alunizaje.

La familia de Alonso emigró a EE.UU. en 1946, cuando él todavía no había terminado la secundaria.

Su padre era filólogo y fue invitado por la Universidad de Harvard para dar clases.

Ramón terminó la secundaria, estudió física y se doctoró en Informática (en aquel entonces se llamaba Matemática aplicada).

Luego consiguió trabajo en el Instituto Técnico de Massachusetts (el famoso MIT) que estaba encargado de diseñar el sistema de guía y navegación de las naves Apolo.

Fue el encargado de la arquitectura (hardware) de la computadora de a bordo en los módulos de comando y de alunizaje.

“Decidí cómo se organizaban los componentes que iban a estar dentro, el hardware. Y creo que lo que más orgullo me da es haber usado la idea de la memoria soga de los australianos», recordó en una entrevista publicada en La Nación en 2010.

La memoria soga era más segura que los actuales discos rígidos, porque resistiría la radiación que bombardea permanentemente el espacio.

Imanes y cables tejidos (fue construido por trabajadores textiles) formaban la memoria de 64 kilobytes para el sistema operativo y otro ocho kilobytes de RAM, para hacer cálculos. Cada computadora pensaba 25 kilos.

También creó el teclado y la pantalla que usaron los astronautas para programar la computadora.

El teclado era numérico. La influencia de su padre filólogo lo inspiró para crear un lenguaje numérico de verbos y sustantivos. Por ejemplo, los astronautas podían “decir con números”: activar cohete, eliminar plataforma o ver tiempo.

En la entrevista a La Nación, recuerda que a los astronautas no les gustaba tener una computadora. “Decían que no era necesaria, que la iban a apagar apenas se subieran a la nave”, aseguraba Alonso.

Fuente: La Voz del Interior

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